AG/DG: Antes de Gokú y después de Gokú

El autor del post (Gentileza de su mamá (?))
¿Cómo les va mis queridos dragonboludos (?) humanamente incorregibles, parias de la internet, devotos de la blasfemia y enemigos irreconciliables de la ortodoxia? Ustedes saben que en lo que duran mis vacaciones, el blog no ve mucha acción, y mientras Sokidan se duerme en sus laureles de plástico, otros incipientes lectores, nuevos valores de las jóvenes generaciones, le serruchan el piso disputan la anhelada sucesión (?), que con cada día de vida que cumplo, se vuelve más cerca, se huele en el aire, casi que se palpa (?). Invitando a que los trastornados que nos leen participen escribiendo, hoy es el turno de un budista guerrillero (?), un indescriptible surgido de las entrañas de la misma substancia mística, el amigo Chamanista toma la pluma el teclado y nos obsequia esto que no sé muy bien qué es (?). Todo suyo. (Majunia se levanta de la silla de su escritorio, cucarachas salen disparadas por el asiento, Chamanista barre la superficie y con una palita (?) limpia disimuladamente, “manos a la obra”, dice, y todo comienza).
Tres años
Pasaron ya tres años de aquella apacible y soleada tarde de verano cuando decidí apostar por un modesto proyecto en el que pocos veían futuro y que más tarde me transformó en lo que hoy soy: Nada (?). Mientras palpitamos nuestro centenario (?), repasamos aburrida y estadísticamente lo que dejó el tercer año online de La columna de Majunia.
Las huestes del Dr. Gero toman el poder en Corea del Norte

¡Lo sabíamos! Hace dos años tirábamos la primera piedra (?) y en una metódica (?) investigación formulábamos la hipótesis de un sospechoso paralelismo entre la Armada de la Patrulla Roja y el Ejército Rojo. Más allá de apoyarse en una abundante (?) documentación y presentar pruebas casi (?) inobjetables (“semiplenas pruebas”, según Aníbal Fernández (?)), restaba una confirmación de la talla como la que hoy se presenta a los ojos del mundo. En aquella oportunidad estuvimos cerca, pero le erramos por unos kilómetros, porque desde lejos todas las burocracias se ven iguales (?). No se trataba del Ejército Rojo soviético, sino del Ejército Popular de Corea. La fotografía que se expande como la Primavera Árabe (?) a través de toda la internet, y de cuya veracidad no dudamos ni un segundo puesto que se trata del supuesto básico que da fundamento a este post (?), muestra al flamante líder norcoreano Kim Jong-un enfundado en su uniforme de la Armada de la Patrulla Roja, que en en las últimas horas ha hecho público su desembarco burocrático en el gobierno de Corea del Norte. No hay dudas, es el Androide Nº 19. Analistas coinciden en que los cráneos de la Red Ribbon ya movían los hilos del país desde antes de la muerte de Kim Jong-il, pero que ante el advenimiento de su sucesión decidieron acelerar el esclarecimiento al público, de modo que los cambios que supone para la población norcoreana sean digeridos dentro del mismo “paquete” de recambio de dirección, aunque aún las consecuencias no pueden ser medidas. De cualquier forma, ante el primer atisbo de descontento, ya saben qué hacer (?). Ciertas organizaciones de izquierda argentinas, morenistas, han saludado este que denominan un proceso de “revolución política” que llevará a Corea del Norte a librarse de la casta burocrática que la asfixia y sembrará las bases de un nuevo faro de la revolución socialista internacional (?). Nuestro más sincero respeto para esta gente (?).
Las paredes son nuestras

Expresar que en LCdM “pretendemos ofrecer un espacio de difusión de distintos temas relacionados a la serie de manga y anime Dragon Ball con el fin exhibir el amplio abanico de representaciones culturales en las que ésta se ha ido arraigando y entreverando” es un descarado eufemismo para evitar decir en realidad que “cuando no tenemos una mierda que publicar, metemos un post con imágenes de cualquier huevada mínimamente vinculada a la serie como para rellenar”. Grafiti de Dragon Ball, porque si la prensa es del capital, las paredes son nuestras (?).




















