Hentai, otakus y otras yerbas…

El mundo del manga y el anime es pajero. No hay con qué darle, es así. En general, se coincide en que un otaku da con el perfil de nerd aficionado a las historietas norteamericanas, los cuales de por sí ya son muy pajeros. En realidad, este perfil no está dado sólo en quienes consumen el manga, el anime o los comics yankees, sino también en los autores de los mismos, que durante su juventud también los han consumido. Esta es una apreciación puramente propia, para mí, la mayoría de los mangakas es pajera. No importa qué género de manga sea, siempre habrá lugar para una señorita suelta de ropa, pechos enormes y un cuerpo muy sensual. Alguien pajero no puede evitar crear estos personajes. En muchos casos sucede también, que al ser llevados mangas a la televisión, los encargados de hacerlo compiten con el autor original del comic para ver quién es más pajero. Un ejemplo es esta escena de Dragon Ball, la cual no existe en el manga, pero sí en el anime. Pregunto… ¿Había necesidad de agregarla?


Un regalo de los encargados de este episodio hacia los televidentes, para que tanto unos como otros se calienten…

Ahora bien, seamos generosos y digamos que la mayoría de los hombres es pajera, es decir, en general, los hombres somos pajeros. No podemos caerle a los pobres mangakas ni tampoco a los otakus, que tan sólo son una expresión de nuestra pajeridad.
Pero a usted señora, madre primeriza de un otaku, que ya sabe sobre la condición pajera de los hombres (Y si no, consultar con su marido (?)), lo que quiere saber es a qué está expuesto su nene devenido en otaku. Pase y vea…

Bien, hoy en día, es casi imposible que alguien que se haga llamar “Otaku” no le dedique al menos un rato a mirar hentai. Qué es el hentai, se preguntará usted señora, bueno, aquí una breve explicación.

¿Qué es el hentai?

Hentai es la denominación del manga y el anime de contenido pornográfico. La cantidad de dibujos ilustrando actividad sexual en el manga o el anime hentai puede variar enormemente. También varía el tipo de actividad sexual y los personajes implicados, que se someten a muy pocas restricciones al tratarse de personajes de ficción.

No se alarme buena mujer, si su hijo apenas está incursionando en el modo de vida otaku, puede que todavía esté a salvo (?). Si su hijo es un otaku de diecinueve años, ya fue, ha mirado tanto hentai que hasta podría escribir un libro.

Esto es lo más suave que su hijo ve.
Con esto se masturba su hijo. ¡Chirlo en el culo (?) para él!

El hentai se divide, a su vez, en diversas categorías, que para lo que usted debe saber, no son importantes. Sí debería estar al tanto de ciertos términos que la pueden orientar a la hora de identificar signos de pajeridad en su hijo, sea otaku o no (Como dijimos, ser pajero no es exclusivo de los otakus)

¿Qué es un doujinshi?

Los doujinshi son cómics japoneses dibujados por aficionados en lugar de dibujantes profesionales. En la cultura occidental los trabajos dōjinshi son percibidos a menudo como derivados de trabajos existentes, parecido a lo que se conoce como fanfiction. En cierto modo esto es cierto, muchos trabajos dōjinshi suelen ser parodias o historias alternativas que utilizan las atmósferas de series conocidas de manga o anime e incluso videojuegos. Sin embargo, muchos otros dōjinshi son trabajos completamente originales en todos los aspectos, desde los personajes hasta la historia.

El género hentai es amplio dominador de los doujinshi, por lo que si su vástago (?) es aficionado a éstos o disfruta creándolos, existen muchas posibilidades de que traten sobre culos y tetas. Tome nota señora, tome nota.

En caso de ser el suyo, un otaku dragonballero, lo más probable es que se deleite con títulos como estos:

  • D-Box
  • Dirty Fighting
  • Gero’s Lab
  • Dragon Ball H
  • Dragon XXX
  • Play Dragon
  • Dynamite Heroine
  • Meisou Oyako Natsu
  • Dragon Award
  • Dragon Diva
  • Sex Saiyan

El más famoso de todos merece una mención especial y es el Kamehasutra. No, no es como el libro con el que usted y su marido se divirtieron (?) mientras engendraban a su otakucito. Se trata simplemente de una historia de sexo entre los pequeños Goten y Trunks (siete y ocho años repectivamente) y Milk (Chichi), la mamá del primero. Sí, como leyó. El nombre es un juego entre las palabras “Kame Hame Ha” (La técnica de combate más famosa de la serie Dragon Ball) y “Kama Sutra”, que ya sabe usted lo que es.

El Kamehasutra, el doujinshi hentai de Dragon Ball más famoso.

Permitame retomar sobre la expresión “otaku dragonballero”. Generalmente, el otaku , hispano, latinoamericano y especialmente el argento, se distingue por ser admirador de varias series de manga y anime y no sólo de una, por lo que no es del todo acertado decir que su hijo puede ser un otaku dragonballero. El otaku argento es aquel conocedor del manga y anime profundo (?), del “no tan popular”. En Japón sí se da que existan otakus aficionados a una sóla serie como lo puede ser Dragon Ball, pero por estos lares el otaku tiende a ser más elitista (?) y le otorga a series comúnes y populares como DB el lugar de: un simple recuerdo con cierto cariño de su infancia, en el mejor de los casos, o, en el peor, el de una bazofia comercial y vacía que lejos está de ser una obra de calidad que un otaku bien nacido puede disfrutar.
El OCA (Otaku Común Argentino (?)) u OCO (Otaku Común Occidental) se nutre de una amplia gama de mangas y animes que son poco conocidos para el público en general y que lo eleva a una categoría superior. Es por eso que no creo que si usted tenga un hijo otaku occidental, sea específicamente dragonballero. Para encontrar verdaderos otakus exclusivamente dragonballeros, vaya a Japón.
Ojo, que no sea un otaku dragonballero no quiere decir que no se pajee con doujinshis como los listados anteriormente. Después de todo, sea Bulma, Ranma (Ranma 1/2), Yoko (Gurren Lagann) o Aya Natsume (Tenjō Tenge), a las tetas se las miran igual.

Pero… paremos un poquito la moto. No me diga que llegó hasta acá y todavía no sabe realmente si su hijo es o no un otaku. Ah, espere… ¿No sabe qué es un otaku? Pero me cago en Dios… bueno, le dejo otra breve definición de nuestra amiga, Wikipedia…

¿Qué es un otaku?

Otaku es un termino japonés para referirse a la gente con intereses particularmente en anime, manga, y videojuegos.En el mundo occidental, el término de “Otaku” es empleado para calificar a aquel que es aficionado o posee una obsesion a la animación y cultura japonesa. Sin embargo, en Japón este puede ser considerado incluso como una ofensa, ya que su significado sería algo así como “Maniático”.

Para ampliar, puede leer este post y si identifica a su hijo con esa descripción, entonces tiene un otaku en casa.

Todo bien hasta acá, pero usted debe tener más preguntas acerca del mundo otaku, la tendencia casi religiosa de éste a coquetear con la pornografía de dibujos animados (?) y las formas en que se puede evitar que sus niños se transformen en unos completos manganimepajeros. He aquí una serie de preguntas frecuentes:

¿Si tengo una hija otaku, corro el mismo riesgo de que pase horas viendo hentai?

No. Las mujeres son siempre puras y no ven ni disfrutan de la pornografía. Sólo la producen (?)

¿En serio? (?)

No señora, su hija puede tranquilamente ser aficionada al hentai y disfrutar de doujinshis en los que aparezcan personajes masculinos de manga y anime tocándose y haciendo cositas chanchas (?) entre sí. El tema es que las mujeres suelen ser mucho más reservadas que los hombres en este aspecto. Es más común encontrar en internet, comentarios de varones sobre imágenes hentai que digan “AAAAH, TE PARTO FLOR DE YEGUA” que de mujeres diciendo cosas similares.
Por ello, como buena madre policía que tiene que ser, usted deberá escudriñar bien en la computadora de su nena hasta encontrar las pruebas del delito. Es recomendable buscar en donde sea, hasta en las carpetas más insólitas, siempre puede estar escondida allí una imagen hentai con la que inculpar a su hija.

¿Debe ser necesariamente otaku mi hijo/a para que mire o se vuelva aficionado al hentai?

No, como dije antes, pajeros son casi todos los hombres, por lo que usted puede tener un hijo flogger que guste del hentai. Ahora bien, siendo otaku las posibilidades de que consuma hentai son mayores. Si usted tiene un hijo normal (?), mirará pornografía normal, con gente de carne y hueso, si su hijo es otaku, es más propenso a gozar (?) del hentai. Hay algo que es seguro y usted no puede cambiar: Sea lo que sea, su hijo entrará en contacto con la pornografía en algún momento, así que no se gaste en impedirlo. A usted sólo le queda elegir entre cuál prefiere que su hijo consuma y cuál no (Aunque por lo general, un otaku consume las dos)

¿Qué puedo hacer para que no lo haga?

Se cree que es imposible, pero se puede ayudar a que baje la cuota diaria de pajas malgastadas (?) en hentai. Primeramente, usted puede tirar un tirito (?) a ver si puede rescatarlo del mundo otaku. Hay muchas maneras:

  1. Corte el servicio de internet. Internet es hoy en día el principal espacio de congregación de los otakus. Muchos, incluso, se vuelven otakus a través de la web. Los foros de discusión de manga y anime representan un lugar de encuentro con sus pares para su hijo otaku. También internet es su principal suministro de hentai.
  2. No le de plata. El dinero que usted le de a su hijo, si es que todavía no gana el suyo propio, será utilizado por él para comprar mangas o muñequitos de personajes de anime. Si usted no le da plata, no tendrá sentido para él asistir a una comiquería.
  3. Deshágase de todo el merchandising otaku de su casa. Junte todos los muñequitos y demás figuras de acción que tenga su hijo en una caja de cartón y a) Véndalos, b) Dónelos a un comedor infantil c) Fúndalos, quémelos en una hoguera o déselos como huesos al perro. Las figuras son sagradas. Créame, yo, sin ser otaku y estando lejos de serlo, adoro a mis figuras de Dragon Ball y que me toquen una sóla basta para que pueda tener un infarto (?)

De no conseguir alejar a su hijo del mundo otaku (es muy psoible que no lo logre, ya que, el ser otakus no los hace pelotudos y por lo general son personas con una inteligencia por encima de la media adolescente, que no se dejan llevar por las modas pelotudas que comen los cerebros del común de los teenagers, por lo que, en caso de que usted intente “normalizarlo”, se aferrarán más y más a la cultura otaku) deberá usted, al menos, intentar que deje el hentai de alguna forma. La más práctica y efectiva es cortar internet. Es casi imposible que consiga hentai en otro lado (salvo que le sea suministrado por sus perversos amigos)

Si usted, en cambio, se siente a gusto con la vida de su hijo, no quiere hincharle las pelotas y prefiere que siga siendo otaku y, además, aficionado al hentai, le recomiendo lo siguiente:

  1. Comprarle muñequitos de sus series preferidas. Le gustan. Mucho. En serio.
  2. Hacer Cosplay. Es decir, vestirse y actuar tal y como los personajes de los mangas y animes que a su hijo le gusten. Si puede hacer que su marido la acompañe, mejor, a su hijo le encantará y creerá que tiene padres “copados”. No se disfrace de Pikachu, es ridículo. Si no le da el cuerpo, tampoco intente imitar a una chica sexy.
  3. No se registre en los foros en donde está registrado su hijo. Para un otaku, un foro es un espacio de libertad en donde se puede mostrar en plenitud ante sus pares. Su presencia lo intimidaría. Le recuerdo también, que usted no sabe un choto sobre manga y anime, por lo que se limitaría a participar de temas libres y juegos pedorros.
  4. Lea un manga. Elija uno y léalo, o por lo menos haga de cuenta que lo hace y gusta de hacerlo. Dígale que antes de leer manga era muy prejuiciosa y que ahora entiende el desmesurado fanatismo de los otakus.
  5. No le reproche el mirar hentai. Diga siempre que el masturbarse es algo normal en el ser humano y que no importa si se lo hace mirando pornografía con seres de carne y hueso o dibujitos, es lo mismo, vale todo.

De seguir todas estas últimas recomendaciones, usted será calificada por el común de la sociedad como una mala madre, pero su hijo le tendrá aprecio.
Yo le sugiero tomar una postura bien milica (?), ponerse la gorra y a la primera de cambio castigarlo duramente por tener fantasías con dibujos animados.

Me voy, pero me quedaron varias cosas en el tintero que veré si plasmo en algún otro post.

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Acerca de Majunia

"la duda debe ser la posición mental de quien aspire aproximarse cada vez más a la verdad o, por lo menos, a esa porción de verdad que es posible alcanzar"

Publicado el 13/07/2009 en Otros y etiquetado en , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 7 comentarios.

  1. Faa re loca la vieja si hace las 2das opciones ajjajajaaj

    PD: Un metodo no seria (si es un Otaku de 19) comprarle una revista de PlayBoy?

  2. hubieras puesto alguna imagen verdaderamente hentai censurando algunas partes, una imagen vale mas que mil palabras hombre!

    soulheroes.com

  3. Vegetassj4

    “No le reproche el mirar hentai. Diga siempre que el masturbarse es algo normal en el ser humano y que no importa si se lo hace mirando pornografía con seres de carne y hueso o dibujitos, es lo mismo, vale todo”

    Jaja, excelente Majunia, uno de los mejores artículos :D.

    Saludos.-

  4. AJJAJAJAJAAJJA, me identifico (seguro pensaste en mi tti xD) aunque no con lo de otaku xP

    Ahi pusiste que el hijo de la señora puede haber mirado tanto hentai como para escribir un libro a esa edad, y yo que tengo 16 y empece a los 13, te puedo hacer una Wikipedia hentai xDD

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